Mateo Pérez asesinado en Antioquia
Nuevos detalles se conocen sobre el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda, director del medio digital El Confidente, quien fue asesinado en zona rural del municipio de Briceño, norte de Antioquia, presuntamente por integrantes de las disidencias de las Farc que operan en esa región.
De acuerdo con información publicada por El Colombiano, la motocicleta Honda CB-100 en la que se movilizaba el periodista fue recuperada el lunes 11 de mayo de 2026 por integrantes del Ejército en zona rural de Briceño. El vehículo habría sido abandonado junto con su celular en la vereda Travesías, luego de que el comunicador fuera retenido y posteriormente asesinado.
El mismo medio informó que el carné que identificaba a Mateo Pérez como periodista de El Confidente fue hallado colgado de una rama en un árbol de la vereda El Roblal, casi una semana después de su desaparición. Según allegados al caso, la dispersión de sus objetos personales en diferentes puntos de la ruta podría responder a un intento de confundir las pistas sobre su paradero.
Pérez Rueda se desplazaba hacia la vereda Palmichal, donde buscaba realizar una entrevista para conocer la grave crisis de seguridad y desplazamiento que viven habitantes de Briceño. Según la cronología conocida, pasó por los sectores de Las Auras, Travesías y El Roblal, antes de llegar a Palmichal, donde habría sido retenido por hombres de las disidencias.
El asesinato del periodista ha generado rechazo nacional entre organizaciones defensoras de la libertad de prensa, colegas, líderes políticos y comunidades que reconocen el riesgo que enfrentan los comunicadores en zonas afectadas por el conflicto armado.
Desde la Corporación de Periodistas del Pacífico, expresamos nuestra solidaridad con la familia, colegas y comunidad periodística de Mateo Pérez Rueda, y hacemos un llamado urgente a las autoridades para que avancen en las investigaciones, se esclarezcan los hechos y se garantice la protección de quienes ejercen el periodismo en los territorios.
Informar no puede costar la vida.
